Deshumidificador de compresor o desecante: ¿cuál elegir?

Los deshumidificadores domésticos usan dos tecnologías. No sirven para las mismas estancias y la elección depende sobre todo de la temperatura del local.
El compresor
Como un pequeño frigorífico, el aparato enfría el aire sobre una superficie fría: el agua se condensa y cae en el depósito. Es la tecnología más extendida.
- Puntos fuertes: buen rendimiento en una estancia a temperatura normal, consumo razonable para el agua extraída, gran variedad de capacidades.
- Límites: la eficacia baja cuando la estancia es fría (sótano, garaje sin calefacción) y el compresor produce el ruido de un motor y un ventilador.
La desecación
Un material absorbente, a menudo un rotor, retiene la humedad del aire y después se calienta para soltarla en el depósito.
- Puntos fuertes: funciona también en estancias frías, es más ligero y suele ser más silencioso.
- Límites: a igual capacidad consume con frecuencia más y desprende algo de calor.
¿Cuál para qué estancia?
| Situación | Tecnología a mirar primero |
|---|---|
| Salón, dormitorio, baño a temperatura normal | Compresor |
| Sótano o garaje poco calefactados | Desecante |
| Dormitorio donde importa el silencio | Desecante, comprobando los dB declarados |
| Secado frecuente de ropa en una estancia calefactada | Compresor |
Qué leer en la ficha
Mira la capacidad en litros al día, el volumen del depósito, el ruido declarado y si hay drenaje continuo. Los valores de capacidad suelen darse en condiciones de prueba favorables: con menos temperatura y humedad, cuenta con menos.
Para los criterios completos, lee cómo elegir un deshumidificador. Para fijar el valor adecuado, humedad ideal en casa.